Pequeña historia de una mujer sin miedo.

Débora Arango, es una pintora expresionista nacida en 1907 en Medellín Antioquia, la capital de la zona cafetera de Colombia.

Un ser humano que, desde su corazón de mujer, denuncia su entorno con intensa irreverencia y cruda realidad.  Sensible a la actualidad de su época procura capturar en cada una de sus obras lo que le duele, lo que la desgarra y le molesta de una sociedad llena de máscaras y actitudes de conveniencia. Débora dice en una entrevista, que lo que a ella le gustaba representar en sus dibujos, acuarelas y pinturas era el dolor de la vida de las personas olvidadas y marginadas por la sociedad.

Una artista que, aunque católica y con un sentido de la bondad infinito enmarcado en la justicia, sin miedo ni recato en lo social criticó por medio de su obra la corrupción política y la inmoralidad religiosa; confrontó y cuestionó los prejuicios y los tabúes; así mismo, denunció el maltrato, la violencia y el machismo, es decir, esta mujer, que nace en una época conservadora y mojigata donde al género femenino se  le consideraba como un ciudadano de segunda que no se le permitía votar, tener derecho a sus bienes y que permanecían bajo la potestad de sus maridos, documentó de manera descarnada esta realidad cultural que siempre fue tapada por las instituciones.

Su inicio en la pintura comienza a muy temprana edad y gracias a una de sus profesoras del colegio María Auxiliadora, quien veía en aquella niña un talento único, recomendó a la madre de Débora llevarla a clases de arte; así, al terminar su bachillerato, inicia clase en el Instituto de Bellas Artes de Medellín dónde solo permanecerá dos años por lo convencional de la formación; busca ser discípula de Pedro Nel Gómez maestro del expresionismo y muralismo colombiano, participa por primera vez en una exposición colectiva en 1937 y realiza su primera exposición individual en 1940 en Bogotá. Participó en diferentes exposiciones colectivas en salones nacionales en Cali y Medellín. Posteriormente se interesa por la técnica del Fresco lo que la llevó a viajar por México, Estados Unidos, España, Inglaterra, Escocia, Francia y Austria. En 1955 hizo el montaje de una exposición individual en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, exposición que fue cerrada antes de ser exhibida, sus pinturas fueron retiras por orden de las autoridades franquistas sin ninguna explicación.

La obra de Débora Arango y su particular concepción del mundo, sensata, desinteresada y comprometida, fue censurada y rechazada; Débora fue hasta amenazada de excomunión y aislada por los ojos prejuiciosos radicales no solo en su tierra; este espíritu sensible y bondadoso se encontró acorralado y por lo tanto se aisló del mundo público por más de 20 años; en la soledad de su casa continuaba de vez en cuando realizando acuarelas, dibujos y cerámicas.

Tal vez una de las bases más fuertes que permitieron que esta artista se desarrollara en su campo y persistiera en su expresión en los primeros años de su carrera, fue su familia que desde siempre la apoyó e impulsó a seguir nutriendo su talento y aptitudes para el arte.

Pinta el cuerpo porque como ella dice, “es su paisaje más próximo” sin malicia en sus ideas, tal vez una mujer feminista sin saberlo, una mujer real en una época llena de mentiras. Se puede decir que la obra de Débora Arango ha trascendido en la línea del tiempo y hoy día su mensaje sigue vigente

Débora Arango es un testimonio histórico, su obra se convierte en la conciencia de la nación, en el espejo de la identidad colombiana; un ejemplo de seguridad y templanza, una valiente que rompió todos los paradigmas constituidos y arraigados, fue una mujer visionaria y atípica, adelantada a su tiempo que es rescatada del olvido en los años 80. Por la expresión de su obra, se le consideró desde entonces la pionera del arte moderno en Colombia.
Muere a sus 98 años en Envigado Antioquia.

 

– En vida donó 236 obras al Museo de Arte Moderno de Medellín.
– Premio La Antioqueña destacada del año en el área de las Artes.
– Reconocimiento Orden de la Democracia José Félix de Restrepo, Sabaneta.
– Premio de las Artes y las Letras de la Gobernación de Antioquia.
– La Cruz de Boyacá.
– Título de Maestra honoris causa de la Universidad de Antioquía.
– Reconocimiento del Banco de la República en la nueva familia de billetes. Su retrato ilustró en el billete de 2000 pesos colombianos.

Algunas de sus obras:

 

Adolescencia
Óleo sobre lienzo
1944
Fuente: http://www.colarte.com/colarte/conspintores.asp?idartista=505

Masacre del 9 de abril
Acuarela
1948

 

Rojas Pinilla.
Acuarela (s.f.)
Fuente: http://www.ecbloguer.com/letrasanonimas/wp-content/uploads/2009/09/debora-arango-1.jpg

 

Madona del silencio
Óleo sobre lienzo
s.f.